La tecnología educativa transforma la conducta en el aula: Estudio de caso en una escuela de Colombia

Annette Quinn, directora de Operaciones e Impacto

Los educadores buscan continuamente vías para mejorar el aprendizaje de los estudiantes utilizando soluciones tecnológicas. Aunque no todas las estrategias combinadas de aprendizaje logran el éxito, las recientes observaciones en Omaira Sánchez, una escuela proyecto asociada en Colombia, sugiere que la tecnología es una potente herramienta para ayudar a transformar la conducta de los alumnos y, a su vez, incrementar los resultados del aprendizaje.

La escuela Omaira Sánchez y su comunidad

Omaira Sánchez, una pequeña escuela de 206 alumnos, se encuentra en un vecindario suburbano de Cartagena, en la costa norte de Colombia. Al recorrer la escuela, de inmediato se observa la falta de infraestructura y recursos, mala conducta estudiantil y tensión entre los miembros del personal. La directora nacional de la Fundación Breteau, Yhira Ibargüen, dijo: «Son habituales las erupciones de violencia en la escuela y en ocasiones se tiene la sensación de estar al borde del abismo».

Esta escuela no es un oasis entre las difíciles realidades socioeconómicas que imperan donde vive la población estudiantil. Normalmente los estudiantes proceden de familias con dificultades financieras y muchos viven en condiciones de pobreza extrema. Dentro de la comunidad, los estándares educativos son bajos y la mayoría de los jóvenes no tiene esperanzas o aspiraciones de progresar hacia la educación superior. La pobreza generalizada y la falta de oportunidades son un caldo de cultivo para la apatía en la comunidad. Los niveles de embarazo en adolescentes y de participación de los jóvenes en actividades delictivas son altos en esta área, y superan a la media nacional.

Decidimos asociarnos a la escuela Omaira Sánchez porque, además de impartir educación escolar, aspira a minimizar la influencia negativa de la comunidad en las vidas de sus estudiantes y aumentar las oportunidades futuras de los alumnos. La escuela tiene la determinación de impulsar el cambio en la comunidad a través del reforzamiento de valores positivos en sus estudiantes, pero, como sugiere Yhira, «es una ambición muy difícil de lograr».

El aula

Uno de los aspectos más llamativos de la mayoría de las escuelas colombianas es que los alumnos se agrupan según su rendimiento académico y no según la edad. En las aulas puede haber alumnos de una amplia gama de edades y con una gran diversidad de necesidades. No es raro que en Colombia haya diferencias de edad de 5 a 10 años entre los alumnos de un grupo. Este es uno de los desafíos clave de los maestros, quienes deben planificar e impartir clases a alumnos de edades muy variadas.

Los maestros de la escuela Omaira Sánchez no han recibido una capacitación específica para estas circunstancias. Incluso un maestro experimentado y con buena capacitación vería la enseñanza en dichas aulas mixtas como un reto en materia de amplitud de contenido y pedagogía. Los problemas de conductas extremas tales como la intimidación, combinados con peleas físicas (que ocurren de manera frecuente) producen un entorno estresante y a menudo poco seguro en el aula, lo que conduce a bajos niveles de resultados en el aprendizaje.

Nuestra Teoría del Cambio

La Fundación Breteau ha estado trabajando en colaboración con la escuela Omaira Sánchez desde agosto de 2016. Yhira, nuestra directora nacional, describe así los primeros días que pasamos en la escuela: «Aunque veíamos mucho entusiasmo en los estudiantes a nuestro alrededor, sin dudas había un gran recelo en el profesorado. Creían que nuestra presencia significaría más trabajo para ellos».

Debido a los desafíos del día a día en la escuela y, en particular, a los problemas de conducta, los maestros sentían que tenían poco tiempo para dedicarle a los “asesores externos”. Los maestros también describieron experiencias pasadas en que el impacto de los asesores que iban a la escuela era mínimo. «Era difícil ganarse la confianza y el respeto de los maestros, quienes tienen muchos desafíos en su quehacer diario y es comprensible que encontráramos cierto nivel de resistencia».

Para que nuestro modelo de Teoría del Cambio funcionara, primero se debía lograr la confianza en el seno de la comunidad escolar. Esta es una parte integral de nuestro enfoque y ahora más que nunca somos conscientes de que el logro de resultados eficaces y sostenibles para los estudiantes depende de nuestra relación con los maestros. A medida que se fueron desarrollando las relaciones con los maestros, observamos una mayor implicación con nuestro programa de capacitación docente junto con un aumento de las competencias tecnológicas en el profesorado.

Se requiere cierto tiempo para ganarse la confianza de los maestros, pero a medida que esto se fue logrando en la escuela Omaira Sánchez, comenzamos a ver su efecto reflejado en las clases que se impartían a los estudiantes. Esto se ha observado de manera sistemática en muchas de nuestras otras escuelas asociadas y, aunque el impacto difiere de un aula a otra, podemos ver que en general nuestro modelo de la Teoría del Cambio funciona.

La tecnología transforma la conducta en el aula y los resultados de los alumnos

Lo que no habíamos visto antes tan claramente en nuestro programa global son los avances significativos en la dinámica del aula. Yhira dijo: «lo que vemos muy claramente es la forma en que la tecnología influye directamente en la conducta y, por tanto, en el manejo de la conducta».

Aunque nuestras observaciones se encuentran en una fase inicial, estamos cotejando la evidencia cuantitativa de los testimonios de los maestros para saber si las tablets y las aplicaciones que suministramos (como parte de nuestro modelo de enseñanza) constituyen un factor de cambio en la autorregulación de los estudiantes y en la implicación con las tareas y su cumplimiento.

Durante el primer año de nuestro programa los estudiantes mostraron niveles constantes de motivación, los cuales se evidenciaron en la descripción, por parte de los maestros, de la disposición general de los estudiantes a participar en actividades de lectura y escritura guiadas por la tecnología, entre las que se incluyen redacción creativa y desarrollo de historias y libros por parte de los propios estudiantes.

Otras observaciones señalaron la disminución de los niveles de interrupciones en las clases debido a malas conductas y el relevo de la violencia por mayores niveles de aprendizaje focalizado. Aunque no llevamos a cabo ningún monitoreo científico, confiamos en que la tecnología es un elemento clave en este caso, ya que fue la única variable que cambió. A medida que estos aspectos positivos se hicieron más evidentes y se compartieron entre el profesorado de la escuela, vimos un incremento en la disposición de los maestros a involucrarse con nuestro programa de integración de la tecnología en el aula.

 

 

Ganarnos la atención del profesorado también nos permitió dar otro paso en la escuela y trabajar de manera más colaborativa en la selección de aplicaciones. La diferencia de edades en las aulas nos permitió escoger una variedad de aplicaciones específicas para cada tema y que admiten una amplia gama de edades. Las elecciones se basaron en nuestra percepción de que cuanto mayor es la conexión de la aplicación con la edad del niño, mayor su compromiso. Aplicaciones como Book CreatorPiccollage  ofrecen una amplia gama de herramientas creativas y permiten a los alumnos cumplir las tareas de manera creativa. Observamos que estas aplicaciones eran populares entre una amplia gama de estudiantes, quienes sentían más motivación para hacer su trabajo utilizando sonidos e imágenes en comparación con herramientas tradicionales como lápiz, bolígrafo y papel.

Este trabajo ha sido emocionante tanto para los maestros como para los alumnos y, según el decir de los maestros, ha puesto de manifiesto las habilidades y los talentos individuales de los alumnos. Un docente informó que varios alumnos que normalmente habrían pasado desapercibidos debido a su resistencia al aprendizaje y a sus limitaciones en escritura, se destacaron porque la tecnología les proporcionó una voz y una plataforma.

Además, los maestros que regularmente se ven en situaciones difíciles debido a una alta diferenciación en sus aulas, encontraron oportunidades para dedicar más tiempo a los alumnos rezagados gracias a una mejor conducta en el aula. Aunque hemos observado que las tablets permiten un mejor funcionamiento en el aula, ahora las vemos como un creador de tiempo para el maestro: una variable que no habíamos monitoreado antes como parte de nuestro programa, pero que constituye un elemento de interés para futuras observaciones.

Observaciones clave

A partir de nuestros resultados en la escuela Omaira Sánchez, el profesorado cree que la tecnología involucró a sus estudiantes y condujo a una reducción de las conductas que obstaculizan el aprendizaje. A continuación se mencionan algunas observaciones clave:

  • Los alumnos se mantuvieron concentrados de cuarenta minutos a una hora como promedio
  • Los alumnos no necesitaron motivación para usar el dispositivo y las aplicaciones. Pasaron activamente a ser alumnos independientes de inmediato
  • Los alumnos estuvieron motivados a explorar y crear: menos preocupados por las faltas y errores y, de hecho, compartieron libremente faltas y errores con sus compañeros
  • La tecnología estimuló al alumno, lo cual se notó en el interés del alumno en explorar el contenido educativo de la aplicación.
  • Las aulas pasaron a ser una mejor mezcla de “tecnología y docente”, lo cual mejoró la implicación del maestro con el alumno en el plano individual y grupal
  • Dado que la mayoría de los alumnos no tienen tecnología en sus hogares, ésta promovió una mejora en la imagen del aula
  • Los maestros observaron que contaban con más tiempo para dedicarse a los alumnos con necesidades, gracias a la reducción de conductas negativas en el aula
  • Los estudiantes individuales se destacaban a medida que aumentaba su disposición a compartir su trabajo utilizando la tecnología.

Investigación de fondo: Violencia y educación

Aunque hay una creciente evidencia de la correlación entre la educación y la paz en áreas de conflicto, también ha habido un gran número de investigaciones que sugieren que las escuelas deben estar en entornos no violentos y pacíficos para poder maximizar los resultados educativos.La información siguiente se tomó del informe de Stephen Thompson para el Instituto de Desarrollo, “Vínculos con la educación y la paz”.

Las escuelas pacíficas son inequívocamente buenas para la educación, para los niños y para el establecimiento de la paz (UNESCO, 2011). La Resolución 2225 del Consejo de Seguridad de la ONU (Declaración de Escuelas Seguras) recibió el apoyo de 49 países desde octubre de 2015. Ésta afirma que «la educación ayuda a proteger a niños y jóvenes contra la muerte, las lesiones y la explotación; puede aliviar el impacto psicológico del conflicto armado ofreciendo rutina y estabilidad y proporcionar vínculos con otros servicios vitales» (HRW, 2015, p.41).

La violencia en las escuelas tiene efectos físicos, psicológicos y sociales y, según las evidencias, impacta significativamente la participación y el logro en la educación. Aumenta el riesgo de que los propios niños se comporten de manera agresiva. A menudo son difíciles de identificar las evidencias que muestran el impacto directo de un entorno no pacífico en la educación, pero existen ciertas pruebas de que la violencia en las escuelas puede formar parte de un ciclo de conflicto (UNESCO, 2011).

La tecnología que utilizamos

BookCreator  es una forma sencilla para crear sus propios libros electrónicos utilizando la tecnologíaHasta el momento se han creado más de 30 millones de libros electrónicos, incluyendo libros de dibujos para niños, historietas, libros de fotos, revistas, libros de texto y más. https://bookcreator.com/


PicCollage le permite crear montajes de imágenes increíbles utilizando fotos, pegatinas, textos con varios tipos de letras y marcos. Una vez creado el montaje de imágenes, este se puede compartir en PicCollage, en redes sociales o por correo electrónico o se puede enviar como postal física a cualquier parte del mundo. https://pic-collage.com/


Redactado por Annette Quinn y Jessica Villa Dávila

La misión de la Fundación Breteau es mejorar el compromiso académico de los niños desfavorecidos en todo el mundo, facultando al profesorado mediante la tecnología digital y la capacitación. Siga estos enlaces para obtener más información sobre nuestro impacto, nuestra capacitación docente y nuestros programas educativos.

Envíe un correo electrónico a annette@breteaufoundation.org para discutir o comentar este artículo

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